"A estas alturas el fenómeno Apple no es un secreto para nadie. Esta
marca lanza sus nuevos productos al mercado y vuelan como si fuesen
dulces delante de una escuela. Incluso hay personas que pasan toda una
noche delante de sus tiendas para ser los primeros en comprar sus
productos.
Por eso no es extraño que los psicólogos se hayan interesado en los
clientes habituales de Apple y se hayan preguntado si, por ejemplo,
tener un iPod los hace realmente felices.
Para responder a esta pregunta investigadores de la Universidad de
Swansea reclutaron a 241 personas, la mayoría con edades comprendidas
entre los 18 y los 25 años. El objetivo era evaluar la satisfacción que
sentían respecto a sus reproductores de música.
El 70% de los participantes tenía un iPod y el resto tenía reproductores
de otras marcas. A cada uno se les preguntó, entre otras cosas, cuánto
les gustaba el diseño de su reproductor de música, si juzgaban a las
otras personas por los reproductores que llevaban, si sentían un vínculo
con personas que usaban su misma marca de reproductor y si se sentían a
la moda con su reproductor. Obviamente, también se evaluó el nivel de
satisfacción para con la vida que llevaban.
Los resultados mostraron una tendencia muy interesante. Entre las
personas que poseían un reproductor de una marca diferente a Apple, el
nivel de satisfacción con la vida no estaba relacionado con la marca.
Sin embargo, entre quienes poseían un iPod, el nivel de satisfacción si
guardaba relación con la marca.
Estos resultados son coherentes con la teoría que Ruseel Belk propuso en
la década de los ’80 según la cual consideramos algunas de nuestras
posesiones como una extensión de nosotros mismos. Si a esto le sumamos
que para las personas jóvenes la música desempeña un papel importante ya
que es una expresión de su identidad, podremos comprender por qué tener
un iPod se relaciona con su nivel de felicidad.
En el estudio también se apreció que quienes tenían un iPod solían pasar
más tiempo escuchando música, consideraban que su reproductor les
ayudaba a enfrentar las tareas aburridas y pensaban que estaban a la
moda.
Obviamente, este estudio posee numerosos errores metodológicos ya que
existieron diferentes variables que no fueron controladas. Además, no
responde del todo a la pregunta que se plantearon al inicio: ¿puede un
iPod hacernos felices?
En realidad, ya se ha demostrado que la felicidad que proviene de los
objetos no suele ser duradera. Es decir, cuando compramos el objeto y
este representa una novedad, nos sentimos felices pero apenas nos
acostumbramos a su uso, esta felicidad desaparece.
Sin embargo, en el caso de los productos de Apple, la campaña
publicitaria que se ha realizado para lanzarlos al mercado, los ha
convertido en objetos de deseo que representan un estatus social e
indican que su propietario está a la moda. Por eso muchos propietarios
de iPhone, iPad o iPod afirman que sienten una conexión especial con
otras personas que poseen los mismos productos.
Obviamente, no debemos confundir la felicidad con la satisfacción que
brinda el uso de un producto. El hecho de que una persona crea que
pertenece a un grupo restringido o que está a la moda, no implica
necesariamente que sea más feliz".
Muchas gracias, Jennifer.